El catedrático sevillano León-Carrión acaba de presentar en Paris datos que reflejan que el mantenimiento de las imágenes con representación sexual perdura en la memoria de trabajo más tiempo de lo que se pensaba. Los datos también encontraron diferencias en cómo las mujeres y los hombres procesan de forma distinta la información sexual estimulante. Mientras los hombres dan una respuesta rápida, casi inmediata, en su cerebro en cuanto observan algo con contenido sexual, en las mujeres la respuesta puede demorarse un poco más, aunque a los dos sexos le interesan los estímulos sexuales y sus cerebros se activan con este tipo de estímulos.
Sin embargo, los resultados más llamativos encontrados por el equipo del catedrático sevillano son que la activación cerebral se mantiene incluso más fuerte de lo que ocurre después de estimularse en la vida real. Cuando se retira la información sexual la activación cerebral no desaparece sino que es más fuerte y permanece y se mantiene en la memoria de trabajo. La zona en donde se ha localizado esta activación cerebral, más específicamente, es en la corteza cerebral dorsolateral prefrontal.
Otro dato importante que demuestra este estudio es la capacidad que tiene la técnica de medida utilizada denominada “ Espectroscopia funcional por cuasi-infrarojo”, que fue introducida por CRECER en España hace más de 15 años, para comprobar cómo funciona y se modifican las relaciones cerebrales en función de la rehabilitación neurotraumatológica que se realiza con los paciente.
Con la aplicación de esta técnica desarrollada por CRECER se puede tener y conocer sobre la marcha, en tiempo real, y en cualquier momento los avances y progresos que el paciente obtiene en función de la terapia realizada y así, pues, tomar las medidas terapéuticas que sean necesarias para el paciente.
La figura muestra más activación cerebral en pacientes en función de si estimulo que recibe es sexual, no-sexual o neutro. A más rojo, mayor activación y a más azul, menor o ningún tipo de activación cerebral.



