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Viernes, 16 Octubre 2026 12:00

Ocho personas en situación de vulnerabilidad se forman en hostelería gracias a la alianza entre San Juan de Dios en Sevilla y la Fundación Juan Ramón Guillén Destacado

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Los Servicios Sociales de San Juan de Dios en Sevilla han puesto en marcha junto a la Fundación Juan Ramón Guillén, ‘Escuela de oportunidades’, un proyecto que busca decididamente la empleabilidad de personas que se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad social.

Dentro del sector de la agroalimentación, al que está vinculada la labor de la fundación como socio solidario de San Juan de Dios en Sevilla, ambas instituciones pensaron esta formación en el campo de la hostelería con titulación de ayudante de camarero impartida por la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla. “Se trata de uno de los perfiles con mayor demanda en nuestra provincia en estos momentos, y lo que buscamos cuando trabajamos la inserción es precisamente formar a personas que necesitan mejorar su empleabilidad en profesiones altamente demandadas”, explica la responsable del área de empleo de los Servicios Sociales de San Juan de Dios en Sevilla, Ana Ballesteros.

En este sentido, Ana Sánchez, coordinadora general de la Fundación Juan Ramón Guillén, explica que “a través de alianzas como ésta con San Juan de Dios, unimos fuerzas para ofrecer una capacitación completa y enfocada a la excelencia con el propósito de que les abra las puertas del mercado de trabajo de forma directa y estable”. A lo largo de 150 horas, ocho personas, hombres y mujeres de entre 25 y 50 años, se formarán en módulos teórico-prácticos que incluirán cinco clases magistrales impartidas por empresas y organizaciones del sector agroalimentario andaluz de manera altruista como son Fundación Osborne, Covap, Herpac, IGP Aceituna Manzanilla y Gordal de Sevilla y Acesur. Estas sesiones permiten que los futuros ayudantes de camarero conozcan de primera mano algunos de los productos referentes de nuestra gastronomía, su origen, sus características organolépticas, y la mejor forma de presentarlos ante el cliente. “Para ofrecer un servicio de calidad es fundamental conocer los productos de nuestra tierra y dominar nuestra gastronomía pone en valor el producto y dignifica el propio trabajo en sala”, añade Ana Sánchez.

Al concluir la formación, el área de empleo de Servicios Sociales de San Juan de Dios les proporcionará orientación laboral, buscando lograr el mayor porcentaje de inclusión laboral. “Ya estamos al habla con distintos grupos hosteleros de Sevilla para
facilitar la integración de estos alumnos en el mundo real laboral, pues la estabilidad de unos ingresos y la recuperación de la autoestima que proporciona un puesto de trabajo es clave para que estas personas salgan de las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan ahora mismo”, explica Ballesteros.

El empleo como herramienta contra la vulnerabilidad social

Gracias a las distintas iniciativas puestas en marcha desde Servicios Sociales San Juan de Dios, en 2025 se atendieron a 185 personas en programas para el empleo, de las que 79 lograron encontrar un puesto de trabajo. Esto fue posible gracias al trabajo que desde San Juan de Dios se llevó a cabo con 50 empresas, que ofrecieron estos contratos laborales. Además, se firmaron 19 nuevos convenios para la realización de prácticas no laborales, otra herramienta que facilita el aprendizaje de determinadas profesiones y su empleabilidad.
San Juan de Dios, buscando soluciones estables que rompan las situaciones de vulnerabilidad.

Los Servicios Sociales de San Juan de Dios se encuentran en Sevilla, en pleno centro de la ciudad, en la calle Misericordia, a pocos metros de las Setas de la Encarnación. Su discreta fachada hace que un gran número de sevillanos no repare en la actividad social y solidaria que se lleva a cabo dentro gracias a esta institución sin ánimo de lucro. Sin embargo, el año pasado fueron más de 3.258 personas las que almorzaron en su comedor social, que ofreció 59.318 almuerzos. Este centro ofrece acceso a las duchas y al ropero solidario para mantener la higiene personal, ya que muchas de las personas que atienden se encuentran en situación de calle. Además, el departamento de Protección Internacional también tiene allí su centro neurálgico para trabajar la inserción y recuperación de personas que han salido de sus países por conflictos bélicos o complejas situaciones de desamparo.

Sin embargo, y a pesar de que con estos programas sociales tratan de solventar la urgencia de personas que necesitan lo más básico, como puede ser la ingesta diaria de alimentos, San Juan de Dios pretende alcanzar objetivos de inserción, reinserción y acompañamiento con sus usuarios, trabajando en proyectos sociales y solidarios de la mano de otras entidades, públicas y privadas, cuyas alianzas permitan dotar de estabilidad las vidas de estas personas y acompañarlos, así, a retomar sus proyectos vitales. El director de los Servicios Sociales de San Juan de Dios, José Manuel Quesada, subraya que “desde San juan de Dios siempre hemos estado para cubrir las necesidades de la población que más nos necesita. Por eso ofrecemos comidas en nuestro centro, pero ofrecemos también la posibilidad de acompañarlos en esta recuperación de sus proyectos de vida, que es fundamental para romper la cadena de vulnerabilidades que atraviesan las personas que acuden a San Juan de Dios”.

Fundación Juan Ramón Guillén, comprometidos con la cultura oleícola

Siglos de tradición e historia olivarera han marcado la cultura, sociedad y economía andaluzas. Por ello, la Fundación Juan Ramón Guillén nace en 2011 con el firme propósito de acercar el sector rural a la ciudadanía, prestando especial atención al desarrollo y profesionalización del ámbito olivarero andaluz y a la puesta en valor y divulgación de la tradición oleícola. La entidad tiene como misión promover el conocimiento sobre la cultura del aceite de oliva dentro y fuera de nuestras fronteras, dando a conocer su relevancia histórica, social y económica como motor esencial para la creación de empleo y riqueza en el medio rural.
Más de 40.000 personas de distintos puntos del territorio nacional se han beneficiado de forma directa de los diferentes programas formativos, sociales y culturales impulsados por la institución desde sus inicios.

La Fundación Juan Ramón Guillén tiene su sede en la Hacienda Guzmán (La Rinconada, Sevilla), una emblemática finca olivarera con más de 500 años de historia aceitera, muestra de la relevancia del sector oleícola a lo largo del tiempo. En ella gestiona un proyecto de oleoturismo cuya recaudación se revierte íntegra al desarrollo de los diferentes programas e iniciativas de la entidad. Además, desde hace poco más de un año, la fundación ha ampliado su labor divulgativa gestionando también la oferta de oleoturismo en la almazara de Coosur en Jabalquinto (Jaén).

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